Pepitos con crema pastelera, fritos en Aceite de Oliva Virgen Extra

Pepitos con crema pastelera, fritos en Aceite de Oliva Virgen Extra

Pepitos con crema pastelera, fritos en Aceite de Oliva Virgen Extra

Hoy os pasamos la receta de unos riquísimos pepitos con crema pastelera, fritos en Aceite de Oliva Virgen Extra, que les da un sabor muy característico, esperamos que os guste.

Ingredientes:

400 gramos de harina de fuerza
100 gramos de harina normal
250 ml de leche templada
80 gramos de azúcar
100 gramos de mantequilla
50 gramos de levadura prensada
2 huevo
Sal (una pizca)

Azúcar para decorar

MODO DE PREPARACIÓN:

Ponemos todos los ingredientes en una amasadora o bol si lo vamos a hacer a mano, amasamos muy bien hasta que no se pegue en las paredes del recipiente, tapamos con un trapo y dejamos reposar sobre una hora aproximadamente.

Cuando ya haya reposado la masa la hora, la trabajamos sobre una superficie y la cortamos en pedazos de unos 60 gramos más o menos, dependiendo de cómo queráis de grande el pepito.

Vamos dándole la forma alargada de los pepitos a los trozos que hemos ido cortando, y los vamos colocando sobre una bandeja de horno (poner debajo papel de hornear) y los vamos horneado a una temperatura de unos 30º sobre una media hora o hasta que veamos que han doblado su tamaño.

Ponemos una sartén con abúndate Aceite de Oliva Virgen Extra, para que los pepitos floten y no toquen el fondo. El aceite no tiene que estar muy caliente…, y tampoco hay que freírlos mucho, cuando se hayan dorado por un lado le damos la vuelta y cuando estén dorados los vamos sacando y colocando en un papel de cocina que absorba el aceite.

Dejamos enfriar un poco y cuando estén templados los abrimos por un lado y los rellenamos de crema pastelera y los rebozamos en azúcar.

PARA LA CREMA PASTELERA:

Ingredientes:

150 ml de leche
60 gramos de azúcar
20 gramos de maicena
4 yemas de huevo
1 rama de canela

Ponemos a calentar la leche con la rama de canela y la mitad del azúcar, y mientras tanto en un bol aparte mezclamos el resto del azúcar con las yemas y la maicena. Cuando la leche empiece a hervir, añadimos la mezcla y removemos muy bien con varillas, dando bien en las paredes para que no se pegue, hasta que vuelva a cocer. Retirar y dejar enfriar, removiendo de vez en cuando para evitar que salga corteza.