Francia consume un 60% de aceite de oliva español, pero ellos creen que es de origen galo.

Aceite de Oliva

Aceite de Oliva

Casi todo lo que se importa desde España se comercializa con enseñas de embotelladores franceses

España es el primer proveedor de aceite de oliva de Francia -en torno al 60% de todo lo que importa-, pero la mayoría de los consumidores galos no saben su procedencia real, ya que identifican al producto con la región de Provenza. Un informe de ICEX España Exportación e Inversiones pone de manifiesto que los franceses no tienen una imagen del aceite como producto español porque casi todo lo que se importa desde España se comercializa allí con enseñas de embotelladores franceses (Puget o Lesieur, entre otras) o con marcas blancas de la distribución (como el caso de Auchan, Carrefour o Monoprix). De igual modo, añade, «los franceses no conocen las marcas españolas porque es difícil encontrarlas en los supermercados».

«El etiquetado de los aceites no resuelve el problema: en las etiquetas de los aceites de oliva en los supermercados se comprueba que, en la mayoría se indica, como lo autoriza la normativa comunitaria, Unión Europea como lugar de origen, sin especificar el país», plantea el informe.

Existe una falta de marca o de origen por la gran cantidad que se vende a granel

Esta falta de «imagen de marca o de origen» se explica, por tanto, «por la cantidad de aceite de oliva que se vende a granel, que es embotellado por grandes empresas o con marcas de distribuidor».

Sobre los usos gastronómicos en el país vecino, el aceite consumido tradicionalmente en la cocina para freír es el de girasol, y existe además una gran variedad de otros grasas vegetales: colza, maíz, sésamo, nuez o piñones.

Por su parte, todo el aceite de oliva que se comercializa en Francia es de la categoría virgen extra y se usa como condimento; prácticamente, no se usa para cocinar o para freír. «No se encuentra en las tiendas aceite de oliva que no sea virgen extra para estos usos», señala.

La producción francesa de aceite de oliva se encuentra en tan solo 5.000 toneladas anuales, pero es muy valorado -como todos sus alimentos naciones- y el ICEX cita como ejemplo que existen 8 denominaciones de origen que Francia ha conseguido para sus aceites, muchas de ellas con producciones que no llegan ni a 500 toneladas.

Con este «hándicap», la estrategia para intentar comercializar aceite de oliva en el segmento medio-alto pasaría, en opinión de los expertos del informe del ICEX, «por hacer hincapié en las características diferenciadoras del aceite: procedencia local, variedades de aceitunas, denominación de origen, proceso de recolección de las aceitunas, sistema de elaboración…

Es decir, «todo lo que pueda contribuir a incrementar la imagen del producto ‘made in Spain’, que se ajuste a la imagen y a la percepción que tiene el consumidor francés para este producto».

 

Fuente: agroinformacion.com